Por Casper:
Esta semana se ha destacado ampliamente el incidente sucedido en el juego entre el Barcelona y el Zaragoza, donde UN SECTOR del público zaragozano dirigió gritos similares a un "mono" cuando el juagador del azulgrana, Samuel Eto'o, tocaba el balón, motivo por el cual el ofensivo camerunes intentó abandonar el juego, sin embargo fue detenido por el árbitro y algunos jugadores.
Algo muy curioso en las imágenes que se mostraron, es que cuando Eto'o intentaba salir del campo, se acercó un jugador del Zaragoza -también de piel oscura-, y el barcelones lo señaló al público indicando que ellos también tenían a alguien del mismo color que él. Por eso Etoó no entendía por qué las agresiones.
Ahora, ¿es discriminación o no? Mi pregunta surge porque en una página encontré la declaración de un jugador del Zaragoza, llamado Álvaro Maior, en la cual respondía ha una pregunta ¿La afición de La Romareda es racista? ¿Hay racismo en el fútbol español?, a lo cual contestó:

No, lo niego categóricamente. Si la afición del Zaragoza fuera racista no me aceptaría a mí. Llevo tres años en el club y jamás he tenido un problema. La gente me para por la calle y me anima y me abraza. Los niños quieren hacerse fotos conmigo y que les firme autógrafos. No, aquí no hay racismo. Puede que exista en otros lugares del mundo, pero no en España y en el fútbol español.

Lo que me parece de esta declaración, es que este jugador trata de defender lo indefendible. Aunque tiene razón de que no toda la afíción de La Romaneda es racista, si lo es UN SECTOR de ella, y trata de ocultarlo diciendo que "Puede que exista en otros lugares del mundo... pero no... en el fútbol español". Es decir, puede reconocer que en otros lugares hay agresiones racistas, pero como tiene que "defender" a su afición, minimiza lo sucedido el fin de semana.
En México sucedió algo similar hace algunas semanas cuando, en un juego entre Los Dorados de Sinaloa y el América, el público sonorense profinó injurias racistas a un jugador americanista llamado Klebert. Es justo decir que no toda la aficíon de los Dorados es racista, pero esas actitudes inician siempre en un pequeño sector, y si no se hace un llamado de atención a tiempo, puede generalizarse y ocurrirle no sólo a ese jugador, sino a cualquiera que tenga algún rasgo diferente.